jueves, 21 de marzo de 2013

Deriva nada más.

El ahora es un acuciante espacio en blanco que me traga poco a poco y no puedo sentir,
sólo recordar, soy recuerdo y en el recuerdo vivo,
Soy recuerdo,
 así de impreciso, así de invasivo, así de absoluto,
así de mentira, así de ilusión.
Y llevo años viviendo de frases, alimentándome de palabras, 
de letras que se parecen a ti.
Al parecer ya no soy párrafo,
no soy texto, soy oración, así de suelta, así de indecisa, así… a la deriva.
Y no sé si llamarle a esto libertad o castigo.
¿Y sobre las cenizas? Nada.
No se puede vivir de algo muerto,
hacer borrón y cuenta nueva tampoco funciona demasiado,
no puedo suprimir todas las versiones de mí que he echado a perder.
Aquí están todas ellas, esparcidas por el suelo.
Esto es sólo uno de los agujeros de Alicia,
uno en el que todo salió mal.

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Finales?

No puedo hacer que cesen los estremecimientos
que recorren todo mi cuerpo,
me quedé suspendida en el tiempo, en las letras,
en tus suspiros en mi cabeza.
No puedo hacer que mis manos entren en calor,
tan congeladas que apenas puedo escribir
Y estás tú oprimiendo en mi pecho los años
las ganas, los sueños, las lágrimas
como un contenedor del pasado, de tus miedos...
Y sé que ésto apenas comienza
¿cuántas noches en carne viva aguantaré esta vez?
Y ahora apretar los dientes no será suficiente
Tú estallas y yo no sé qué hacer con los pedazos,
no sé donde juntar los recuerdos
ni donde esconder los planes.
No sé como evitar que quedes en cenizas otra vez.


...Y AQUÍ TODOS PERDIMOS...

martes, 4 de enero de 2011


miércoles, 29 de diciembre de 2010

Me Cuesta Escribir...


Me cuesta escribir porque no pasa nada...
Me cuesta escribir porque ya no te amo
porque ya no te veo a ti cuando pienso en el ayer..
Me cuesta escribir porque mis recuerdos son una maraña
de incoherencias enredadas unas con otras...
Me cuesta escribir porque mis sentimientos carecen de sentido,
siempre son muchos, diferentes, como agujeros negros
que no van a ninguna parte...
Y ya no te distingo en ninguno de los espejos deformados por mis múltiples realidades,
no estás en ninguna, pero no importa porque no sé si existen, no sé si existes..
Me cuesta escribir... a veces no sé por qué, tal vez mis sentidos se secaron de nuevo
tal vez sólo viniste para llevarte mis recién encontradas emociones,
mi anhelada sensibilidad que se ha vuelto hielo desde que ya no te amo.
Me cuesta escribir porque cada vez soy más reacia a la vida, a la gente,
a vivir por vivir...
Necesito escribir... para seguir, para sobrevivir, para no enloquecer más,
necesito escribir para sentir mi no sentir.

miércoles, 20 de octubre de 2010

A mi otro Yo

¿Dónde estás esta noche?
te percibo algo ausente, algo enajenada, algo decepcionada.
¿Qué te ha pasado durante estos días?
has estado destrozando mi cabeza una y otra vez gritando el abecedario al revés
llorando lágrimas de vino y cantando canciones que no entiendo.
¿Decisiones?
mi pequeña niña, a todos nos persigue la vida
y has estado jugando a la ruleta rusa con el tiempo por demasiados años
esquivando, engañando, pidiéndole más tiempo al tiempo, irónico ¿no?
llegó la hora de perder y saldar tu deuda.
¿Miedo?
Eso no es algo nuevo, tú eres miedo y café
miedo y sonrisas, miedo y paciencia
miedo y música,
muchos miedos de colores, histéricos y cobardes.
¿Amor?
De eso se trata siempre el todo de las cosas ¿no?
pero tú lo tienes y él no se irá, lo sabes...
¿No lo sabes?
A veces me recuerdas tanto a mi que quisiera golpearte
reírme, gritarte, enojarme cien años contigo, pero no puedo...
no puedo dejarte, sería como dejarme.
¿Por qué?
Aquí no existen los por qués
yo no puedo excluirte
así que dime ¿qué pasa esta noche?
¿donde estás?
¿No estás?
no quieres estar.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Sentí...


A veces pienso que no puedo querer a nadie en absoluto
y entonces me acuerdo de ti, de tus ojos, de la miel
y de la incoherencia...
De aquella canción que escuchaba todo el tiempo
cuando eras parte de mi vida.
A veces pienso que estoy incapacitada para sentir
y entonces me acuerdo de ti, de tus labios
y de mis nervios enfermizos...
De aquella noche en que te quise con locura
y fui incapaz de tocarte.
A veces pienso en ti como en un episodio de irrealidad fugaz 
pero el recuerdo de tu olor nunca está de acuerdo conmigo
y entonces me río de mi misma al recordar
que solo leer tu nombre fue caótico para este helado corazón.
Hoy no sé si todavía siento,
pero sé que sentí, sentí muchísimo
y tú, tus ojos, tu sonrisa y tu silencios
fueron protagonistas y testigos de ello.