
La luna observándome, la noche entrando por la ventana, acariciando mi cara…
Olor a noche… A oscuridad, a madrugada, a luna llena… A pureza innata.
Olor a noche… Indescriptible droga embriagando mis sentidos
Olor a noche… Dándome mi dosis personal de tranquilidad, de meditabunda locura, de sinceridad brutal.
Olor a noche… Egoísta y mezquino como su portadora, desapareciendo y dejándome a la deriva cada mañana, cada tarde.
Olor a noche… Catarsis de soledad para mi pequeño y egoísta corazón.
Olor a noche… A letras encantadas, a realidades alternas, a historias pasajeras y a memorias eternas.
Olor a noche… Olor a ti y a mi, olor de lo imposible… De lo efímero, de la perfecta utopía que solo puede crear el olor de mis oscuras y mágicas noches.
Olor a noche… A oscuridad, a madrugada, a luna llena… A pureza innata.
Olor a noche… Indescriptible droga embriagando mis sentidos
Olor a noche… Dándome mi dosis personal de tranquilidad, de meditabunda locura, de sinceridad brutal.
Olor a noche… Egoísta y mezquino como su portadora, desapareciendo y dejándome a la deriva cada mañana, cada tarde.
Olor a noche… Catarsis de soledad para mi pequeño y egoísta corazón.
Olor a noche… A letras encantadas, a realidades alternas, a historias pasajeras y a memorias eternas.
Olor a noche… Olor a ti y a mi, olor de lo imposible… De lo efímero, de la perfecta utopía que solo puede crear el olor de mis oscuras y mágicas noches.
Lo dicho... tanta pasión, tanto sentimiento... tanta realidad temida por decir...
ResponderEliminarSimplemente exquisito...
(por cierto, te quedó muy bien hecho ;))
Levantas viejas costras...
ResponderEliminarAbres viejas herudas.
Texto... bueno.
Kathe mala!
El escrito está interesante. te exhorto a continuar escribiendo.
ResponderEliminarQue estés muy bien