miércoles, 29 de diciembre de 2010

Me Cuesta Escribir...


Me cuesta escribir porque no pasa nada...
Me cuesta escribir porque ya no te amo
porque ya no te veo a ti cuando pienso en el ayer..
Me cuesta escribir porque mis recuerdos son una maraña
de incoherencias enredadas unas con otras...
Me cuesta escribir porque mis sentimientos carecen de sentido,
siempre son muchos, diferentes, como agujeros negros
que no van a ninguna parte...
Y ya no te distingo en ninguno de los espejos deformados por mis múltiples realidades,
no estás en ninguna, pero no importa porque no sé si existen, no sé si existes..
Me cuesta escribir... a veces no sé por qué, tal vez mis sentidos se secaron de nuevo
tal vez sólo viniste para llevarte mis recién encontradas emociones,
mi anhelada sensibilidad que se ha vuelto hielo desde que ya no te amo.
Me cuesta escribir porque cada vez soy más reacia a la vida, a la gente,
a vivir por vivir...
Necesito escribir... para seguir, para sobrevivir, para no enloquecer más,
necesito escribir para sentir mi no sentir.

miércoles, 20 de octubre de 2010

A mi otro Yo

¿Dónde estás esta noche?
te percibo algo ausente, algo enajenada, algo decepcionada.
¿Qué te ha pasado durante estos días?
has estado destrozando mi cabeza una y otra vez gritando el abecedario al revés
llorando lágrimas de vino y cantando canciones que no entiendo.
¿Decisiones?
mi pequeña niña, a todos nos persigue la vida
y has estado jugando a la ruleta rusa con el tiempo por demasiados años
esquivando, engañando, pidiéndole más tiempo al tiempo, irónico ¿no?
llegó la hora de perder y saldar tu deuda.
¿Miedo?
Eso no es algo nuevo, tú eres miedo y café
miedo y sonrisas, miedo y paciencia
miedo y música,
muchos miedos de colores, histéricos y cobardes.
¿Amor?
De eso se trata siempre el todo de las cosas ¿no?
pero tú lo tienes y él no se irá, lo sabes...
¿No lo sabes?
A veces me recuerdas tanto a mi que quisiera golpearte
reírme, gritarte, enojarme cien años contigo, pero no puedo...
no puedo dejarte, sería como dejarme.
¿Por qué?
Aquí no existen los por qués
yo no puedo excluirte
así que dime ¿qué pasa esta noche?
¿donde estás?
¿No estás?
no quieres estar.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Sentí...


A veces pienso que no puedo querer a nadie en absoluto
y entonces me acuerdo de ti, de tus ojos, de la miel
y de la incoherencia...
De aquella canción que escuchaba todo el tiempo
cuando eras parte de mi vida.
A veces pienso que estoy incapacitada para sentir
y entonces me acuerdo de ti, de tus labios
y de mis nervios enfermizos...
De aquella noche en que te quise con locura
y fui incapaz de tocarte.
A veces pienso en ti como en un episodio de irrealidad fugaz 
pero el recuerdo de tu olor nunca está de acuerdo conmigo
y entonces me río de mi misma al recordar
que solo leer tu nombre fue caótico para este helado corazón.
Hoy no sé si todavía siento,
pero sé que sentí, sentí muchísimo
y tú, tus ojos, tu sonrisa y tu silencios
fueron protagonistas y testigos de ello.

sábado, 2 de octubre de 2010

Septiembre



Hoy estoy algo fuera de contexto, hace días quería escribir sobre Septiembre
pero no podía hacerlo hasta que pasara...
Septiembre siempre es una tortura, ya sea de una manera disimulada y sutil
o directa y desgarradora, se lleva todas mis energías bélicas
para dejarle solo un cascarón melancólico y cansado a octubre,
octubre que me cubre con su manto gris, para curarme las heridas.
Septiembre es un psicótico vestido de gala y de maldad
Septiembre es una mala broma convertida en tragedia

Septiembre es todo lo que no quiero que suceda... 
Septiembre soy yo en carne viva

Septiembre es mi cerebro hecho añicos de recuerdos 
Septiembre es aquel jueves cobarde de Sabina
Septiembre es un tornado emocional del que lo único que espero es sobrevivir

Septiembre termina y como cada año me pregunto si podré soportar otro septiembre...

martes, 14 de septiembre de 2010

De mí


De la ácida noche, del fuego en el corazón, de lo inexplicable...
De tus amargos silencios, de tu extraña ausencia
De lo implícito de tu presencia
De mi incapacidad para entender, para aceptar... todo.
De las preguntas que nunca dejo de hacerme
De las respuestas que nunca llegan, que se ahogan...
De las noches de lluvia y las gotas de limón
De mi música líquida y taciturna
De la brisa que traen tus susurros en mi cabeza
De mí...
...¿De ti?...

domingo, 12 de septiembre de 2010

Déjame Entrar

Para hoy recomendaré una película que vi hace poco y que me sorprendió e impactó mucho, ya que fue mucho más de lo que esperaba.

Oskar es un joven de 12 años que sufre continuamente el abuso de sus compañeros de clase. Su deseo de tener un amigo parece hacerse realidad cuando conoce a Eli, una niña de su misma edad. Pero Eli es una joven misteriosa: es muy seria, está muy pálida, sólo sale por las noches y aparentemente no le afectan las temperaturas heladas. Una serie de desapariciones y asesinatos inexplicables coinciden con la llegada de la chica.

Es una película sueca del director Tomas Alfredson que sinceramente recomiendo, pertenece al género del horror pero realmente ofrece una amalgama de situaciones y sentimientos difíciles de encasillar en un sólo género.
Personalmente pienso que es una película de vampiros muy original, además de la historia de amor más tierna y siniestra a la vez que he visto en mi vida, es el horror, la soledad y el amor mezclados en la perspectiva de la pre adolescencia y la frialdad e intemporalidad de la eternidad.

Aprovechen y véanla antes de que Hollywood estrene su versión comercial.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Palabrería sin valor de acción


Hoy es uno de esos días de mierda en los que sientes que podrías hacer algo realmente importante, si solo te atrevieras, un día en el que podrías ser completamente feliz si estuvieras en ese lugar correcto que tanto anhelas, un lugar que no fuese irrelevante para ti, tu lugar… Algún sitio desconocido, que contenga ese todo que te persigue y se te resbala de las manos, un sitio en donde no te sientas un desconocido, un inadaptado o un expatriado como dice Wanda y como yo, ahora que comparto su sentir.

Hoy, un día sin importancia notable, un día como cualquier otro, un día que solo es una pérdida más de horas en las que no hago lo que realmente deseo, un día como todos, en los que veo a la gente pasar y me pregunto en silencio si estarán tan inconformes como yo, si también estarán perdiendo sus horas en cosas que nada tienen que ver con ellos, si también sueñan, como yo, cada segundo de sus vidas el momento exacto en el que ya no se sientan inconformes, en el que cada día de su vida suponga un reto en lo que aman, que cada minuto que miren hacia adentro solo haya orgullo y no solo anhelos vanos e infantiles.

Hoy, en este día tan normal, en el que me quejo conmigo misma como todos los días por no estar haciendo lo que me llena, en el que me ahogo en el vacío que siento en cada momento en que me permito pensar en este absurdo presente. Sí, hoy… en este momento, siento como si pudiera ser mas grande que el mundo mismo y me deja perpleja la nostalgia que me invade ante mi pequeño y estúpido deseo de la inconformista que siempre espera que todo cambie alguna vez, que algún día todo será mejor, que habrá un momento en el que no sienta más zozobra. Y la reiterada confirmación de lo patético que es el ser humano me causa aún más perplejidad que mi pequeña y sangrante nostalgia.

Desgraciadamente las palabras son sólo eso… Palabras. E irónicamente y por mucho que se queje mi prosa, me retiro para llevar a cabo justamente la razón de lo que pregonan sus protestas y mi lamento egoísta y malagradecido. Reiterando ya sin ganas que este es un día como todos.

Escrito: 07/09/2009. Y hoy, quiero decir que la palabrería si tiene valor de acción, o por lo menos la mía lo tuvo. Ahora, casi un año después tengo casi todo lo que soñé en aquél día normal... como dije, solo hay que atreverse y puedo decir que hacer lo que uno ama vale la pena cualquier riesgo así que... ¡atrévanse!.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Scratching my Brain

Scratching my brain... dice una canción que me identifica, que me dibuja, que me hace estremecer y hoy me siento justo así, rayada, enajenada, muy lejos de aquí, de esta pantalla y de esta realidad que a veces me abruma. Estoy... estoy con vos, lejos y con vos, en mi propio país de las maravillas donde hay árboles de limón por todas partes, donde todo huele a limón, donde todo lleva tu nombre y tus ojos están tatuados en las hojas de los árboles... mi mente se dispersa, huye y juega a las escondidas con el raciocinio, no quiero despertar, no quiero... nada...

¿Y la canción? Gone play On.

martes, 31 de agosto de 2010

¿Histeria? Sí, histeria.


Las lágrimas no dejan de resbalar por mi rostro y yo no puedo parar de reír,
¿será esto algún límite para el dolor?
algunos dirían que estoy histérica, pero...
¿Qué es la histeria?
¿Es acaso querer arrancarse las uñas?
¿temblar hasta parecer un cascabel lleno de fisuras?
¿es el maquillaje corrido, la cama revuelta?
¿es un limón sin ácido?
Pero ¿A quién le importa?...
Lou Reed no para de cantar Perfect Day
y tus ojos se dibujan en los rincones de mi memoria
y me pierdo entre la risa y tus ojos
tus ojos y la risa, nada difiere en este instante de locura,
dulce locura, ácida locura, histérica locura.

lunes, 30 de agosto de 2010

Apretando los Dientes


¿Hasta cuándo? me pregunto a mi misma rechinando los dientes...
Hay cosas tan aparentemente ridículas y superflua spero que duelen tanto, arden en el alma, en la piel, en todo lo que me conforma... y la impotencia crece, me ahoga y una vez más tengo que mantener los dientes apretados, los anhelos a raya y todas mis preguntas en la garganta.
Una vez más tengo que observar y callar mientras me clavo las uñas en las palmas de las manos para no gritar...
¿Hasta cuándo? te pregunto...
Hasta que se astillen tus dientes, responde el silencio.