miércoles, 20 de octubre de 2010

A mi otro Yo

¿Dónde estás esta noche?
te percibo algo ausente, algo enajenada, algo decepcionada.
¿Qué te ha pasado durante estos días?
has estado destrozando mi cabeza una y otra vez gritando el abecedario al revés
llorando lágrimas de vino y cantando canciones que no entiendo.
¿Decisiones?
mi pequeña niña, a todos nos persigue la vida
y has estado jugando a la ruleta rusa con el tiempo por demasiados años
esquivando, engañando, pidiéndole más tiempo al tiempo, irónico ¿no?
llegó la hora de perder y saldar tu deuda.
¿Miedo?
Eso no es algo nuevo, tú eres miedo y café
miedo y sonrisas, miedo y paciencia
miedo y música,
muchos miedos de colores, histéricos y cobardes.
¿Amor?
De eso se trata siempre el todo de las cosas ¿no?
pero tú lo tienes y él no se irá, lo sabes...
¿No lo sabes?
A veces me recuerdas tanto a mi que quisiera golpearte
reírme, gritarte, enojarme cien años contigo, pero no puedo...
no puedo dejarte, sería como dejarme.
¿Por qué?
Aquí no existen los por qués
yo no puedo excluirte
así que dime ¿qué pasa esta noche?
¿donde estás?
¿No estás?
no quieres estar.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Sentí...


A veces pienso que no puedo querer a nadie en absoluto
y entonces me acuerdo de ti, de tus ojos, de la miel
y de la incoherencia...
De aquella canción que escuchaba todo el tiempo
cuando eras parte de mi vida.
A veces pienso que estoy incapacitada para sentir
y entonces me acuerdo de ti, de tus labios
y de mis nervios enfermizos...
De aquella noche en que te quise con locura
y fui incapaz de tocarte.
A veces pienso en ti como en un episodio de irrealidad fugaz 
pero el recuerdo de tu olor nunca está de acuerdo conmigo
y entonces me río de mi misma al recordar
que solo leer tu nombre fue caótico para este helado corazón.
Hoy no sé si todavía siento,
pero sé que sentí, sentí muchísimo
y tú, tus ojos, tu sonrisa y tu silencios
fueron protagonistas y testigos de ello.

sábado, 2 de octubre de 2010

Septiembre



Hoy estoy algo fuera de contexto, hace días quería escribir sobre Septiembre
pero no podía hacerlo hasta que pasara...
Septiembre siempre es una tortura, ya sea de una manera disimulada y sutil
o directa y desgarradora, se lleva todas mis energías bélicas
para dejarle solo un cascarón melancólico y cansado a octubre,
octubre que me cubre con su manto gris, para curarme las heridas.
Septiembre es un psicótico vestido de gala y de maldad
Septiembre es una mala broma convertida en tragedia

Septiembre es todo lo que no quiero que suceda... 
Septiembre soy yo en carne viva

Septiembre es mi cerebro hecho añicos de recuerdos 
Septiembre es aquel jueves cobarde de Sabina
Septiembre es un tornado emocional del que lo único que espero es sobrevivir

Septiembre termina y como cada año me pregunto si podré soportar otro septiembre...