A veces pienso que no puedo querer a nadie en absoluto
y entonces me acuerdo de ti, de tus ojos, de la miel
y de la incoherencia...
De aquella canción que escuchaba todo el tiempo
cuando eras parte de mi vida.
A veces pienso que estoy incapacitada para sentir
y entonces me acuerdo de ti, de tus labios
y de mis nervios enfermizos...
De aquella noche en que te quise con locura
y fui incapaz de tocarte.
A veces pienso en ti como en un episodio de irrealidad fugaz
pero el recuerdo de tu olor nunca está de acuerdo conmigo
y entonces me río de mi misma al recordar
que solo leer tu nombre fue caótico para este helado corazón.
Hoy no sé si todavía siento,
pero sé que sentí, sentí muchísimo
y tú, tus ojos, tu sonrisa y tu silencios
fueron protagonistas y testigos de ello.

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