jueves, 21 de marzo de 2013

Deriva nada más.

El ahora es un acuciante espacio en blanco que me traga poco a poco y no puedo sentir,
sólo recordar, soy recuerdo y en el recuerdo vivo,
Soy recuerdo,
 así de impreciso, así de invasivo, así de absoluto,
así de mentira, así de ilusión.
Y llevo años viviendo de frases, alimentándome de palabras, 
de letras que se parecen a ti.
Al parecer ya no soy párrafo,
no soy texto, soy oración, así de suelta, así de indecisa, así… a la deriva.
Y no sé si llamarle a esto libertad o castigo.
¿Y sobre las cenizas? Nada.
No se puede vivir de algo muerto,
hacer borrón y cuenta nueva tampoco funciona demasiado,
no puedo suprimir todas las versiones de mí que he echado a perder.
Aquí están todas ellas, esparcidas por el suelo.
Esto es sólo uno de los agujeros de Alicia,
uno en el que todo salió mal.